El aire que respiramos
El aire es una mezcla de gases formada aproximadamente por un 21 % de oxígeno, un 78 % de nitrógeno, un 1 % de argón y trazas de otros gases. El aire que respiramos contiene además materia particulada y gases generados por la naturaleza, por el ser humano y por los procesos industriales, como se aprecia en la figura. Aquí nos ocupamos de las partículas y los gases que influyen en nuestra salud o en nuestro confort, que dañan los espacios que ocupamos o que afectan a los productos o componentes que fabricamos.
Sea cual sea su origen, un contaminante presente en el aire puede ser un aerosol o un gas.

Aerosoles
Un aerosol es una suspensión de partículas sólidas o líquidas en el aire. La figura ayuda a hacerse una idea del tamaño de los aerosoles, al compararlo con el de un cabello humano y el de otros objetos. Los aerosoles abarcan una amplia gama de tamaños, como muestra el gráfico adjunto de tamaños relativos de partícula.
Medición de la contaminación por partículas
La concentración de partículas de distintos tamaños en la atmósfera suele medirse en peso o en número. Un tercer método, basado en la proyección de la superficie de la partícula (su sombra), puede utilizarse para medir de forma relativa la fracción del polvo atmosférico que mancha las superficies. Los métodos de ensayo de filtros se basan en estas tres técnicas.



