Mantenimiento

Recomendaciones para los filtros de filtración gruesa

Comprobaciones prácticas para los filtros gruesos, desde el montaje hasta la sustitución.

Inspección periódica: Compruebe el filtro con regularidad para detectar signos visibles de colmatación o de daños. Un filtro colmatado puede reducir el rendimiento del sistema y perjudicar a los filtros finos de las etapas siguientes.Pérdida de carga final: La pérdida de carga final se determina según la norma UNE-EN 13053. Para el grupo ISO Coarse, es la pérdida de carga inicial del filtro limpio más 50 pascales (Pa) o tres veces esa pérdida de carga inicial, tomando el menor de los dos valores. Para los grupos ISO ePM1, ISO ePM2,5 e ISO ePM10, es la pérdida de carga inicial del filtro limpio más 100 pascales (Pa) o tres veces esa pérdida de carga inicial, tomando el menor de los dos valores.

Este método sirve para establecer la pérdida de carga final recomendada, es decir, la que corresponde al término de la vida útil del filtro.Montaje correcto: Asegúrese de que el filtro esté correctamente montado, siguiendo las instrucciones del fabricante. Un filtro mal montado puede perder eficacia. Los pliegues o las bolsas del filtro deben quedar en posición vertical respecto al suelo.Mantenga existencias: Se recomienda tener estos filtros en almacén, ya que son los que retienen más partículas y los que deben sustituirse con más frecuencia en comparación con los filtros de las demás etapas. Tenga siempre un recambio a mano para reducir al mínimo el tiempo de parada durante las sustituciones.Lavado o limpieza: La mayoría de los filtros gruesos están diseñados para un solo uso, aunque algunos tipos pueden ser lavables o limpiables. Es imprescindible consultar las indicaciones del fabricante. No obstante, las limpiezas repetidas pueden reducir la eficiencia del filtro, por lo que hay que comprobar en todo momento que el filtro sigue ofreciendo el rendimiento necesario.