Selección de filtros

Filtración química

Cómo se complementan la filtración de partículas y la filtración en fase gaseosa.

En los entornos controlados, la filtración en fase gaseosa y la filtración de partículas actúan conjuntamente para conseguir una calidad del aire interior aceptable. Los contaminantes gaseosos se filtran con los filtros de aire de fase gaseosa de Ulpatek, fabricados con un único medio filtrante o con una mezcla de varios. Los contaminantes particulados se controlan con filtros de partículas, que las normas correspondientes clasifican en filtros gruesos, finos y absolutos. Los medios filtrantes de fase gaseosa (pellets) suelen fabricarse con carbón, zeolita, alúmina o materiales a base de coco. La filtración en fase gaseosa se produce mediante dos métodos distintos: el físico y el químico.Los sistemas de control de procesos, los centros de datos y los demás locales con instrumentación cuyo entorno debe estar controlado deben mantener un ambiente de nivel de severidad G1 según los requisitos de la ISA. Para cumplir los requisitos de diseño de la ventilación, el local debe contar con una presurización mínima de 1 a 3 renovaciones de aire por hora y con una recirculación de 6 a 12 renovaciones de aire por hora. La temperatura suele ser de 22 °C (±2 °C), con una humedad relativa inferior al 50 %. La estanqueidad del local es otro parámetro que debe tenerse en cuenta al definir los datos de diseño.

Refinería petroquímica

Además de estos parámetros, el factor principal son los contaminantes peligrosos que deben eliminarse del recinto cerrado. La norma ANSI/ISA-71.04 establece los niveles de concentración de la contaminación.

Los filtros de aire de fase gaseosa se monitorizan de forma pasiva o en línea.

Monitorización pasiva de la corrosión: Se realiza con cupones de cobre-plata, que deben exponerse en la instalación durante periodos de 30 a 90 días para determinar la vida útil restante y los parámetros de diseño. Monitorización en línea: Mide de forma instantánea la contaminación gaseosa. Monitorización de los filtros de partículas: La vida útil de los filtros se controla con manómetros de presión diferencial.

Los olores proceden por lo general de instalaciones comerciales e industriales, como las plantas de biogás o las estaciones depuradoras de aguas residuales, entre otras.

El lavado de gases tóxicos suele ser necesario para filtrar y neutralizar el cloro (Cl₂), el dióxido de azufre (SO₂) o el amoníaco (NH₃).

Por lo general, pasamos la mayor parte del tiempo en espacios cerrados: oficinas, colegios, centros comerciales, restaurantes, cafeterías, hospitales, hoteles, fábricas, etc.

La contaminación del aire aumenta continuamente a causa de la urbanización y la industrialización.

Por eso, controlar los contaminantes del aire es fundamental para mantener una calidad del aire interior suficiente.

En el ambiente hay contaminantes particulados y contaminantes gaseosos.

Las fuentes de contaminación se encuentran fuera del edificio (emisiones de los vehículos, extracción de humos de cocinas, instalaciones industriales) o dentro de él (aerosoles de limpieza, bioefluentes, mobiliario, actividades de impresión, etc.). Para conseguir una calidad del aire interior suficiente, deben filtrarse tanto los contaminantes particulados como los gaseosos.La subida de los precios del mercado inmobiliario ha hecho que las oficinas y los edificios de gran altura estén cada vez más densamente ocupados. Algunos edificios sufren el síndrome del edificio enfermo debido a los cambios en las necesidades de los usuarios y a diseños de climatización insuficientes.

En una ventilación inadecuada intervienen muchos factores, pero el más importante es el control de la contaminación. La filtración en fase gaseosa y la filtración de partículas ayudan a los edificios a superar el síndrome del edificio enfermo.