La norma ISO 16890 normaliza la selección de los filtros de aire y le aporta un enfoque científico. Seleccionar los filtros de aire según la norma ISO 16890 es importante para mejorar la calidad del aire interior y la eficiencia de los sistemas de climatización (HVAC: calefacción, ventilación y aire acondicionado). Los miembros de la asociación Eurovent, entre los que figuran fabricantes de filtros con un papel destacado en el mercado de Europa, Oriente Medio y África (EMEA), han publicado el documento «Eurovent REC 4/23». Este documento recoge recomendaciones para seleccionar los filtros que permiten alcanzar la calidad del aire interior requerida según la norma ISO 16890, y se basa en los trabajos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para alcanzar la calidad del aire interior deseada, los valores de concentración de partículas del aire exterior se han clasificado en categorías, según se trate de ventilación general o de uso industrial. La calidad requerida del aire de impulsión (SUP) se consigue con la eficiencia de filtración recomendada para alcanzar la calidad del aire interior deseada.
- En la Eurovent REC 4/23, el aire exterior (ODA, del inglés Outdoor Air) se divide en tres categorías.

- En la Eurovent REC 4/23, el aire de impulsión (SUP) se clasifica en cinco categorías.

- Los filtros que proporcionan la eficiencia requerida según las directrices de la OMS se seleccionan a partir de las categorías de aire exterior (ODA) y de aire de impulsión (SUP).

Tabla 1: Eficiencias de filtración ePMx mínimas recomendadas según las categorías ODA y SUP. Valores medios anuales de PMx en µg/m³
* El requisito mínimo de filtración ISO ePM1 50% se refiere a la etapa final de filtración
** El requisito mínimo de filtración ISO ePM2,5 50% se refiere a la etapa final de filtración
CLASES DE FILTRO SEGÚN EN ISO 16890 QUE CUMPLEN LA EFICIENCIA MÍNIMA RECOMENDADA
La eficiencia de filtración mínima recomendada que figura en la tabla 1 puede alcanzarse con distintas clases de filtro adecuadas (filtración en una etapa) o con diversas combinaciones de clases de filtro (filtración en varias etapas).
Esto permite optimizar el sistema de filtración según distintos criterios, pero sobre todo según la eficiencia energética. La eficiencia energética puede optimizarse fácilmente si, al seleccionar los filtros, se tienen en cuenta a la vez la eficiencia de separación de partículas y la clase energética Eurovent de cada filtro.
La eficiencia de filtración real puede determinarse directamente a partir de la clasificación ISO del filtro (si la categoría SUP considerada se refiere al grupo ePM clasificado) o a partir de las eficiencias para fracciones ePM distintas de la clasificada, que figuran en la ficha técnica del filtro. En la filtración en varias etapas se determina, además, mediante la fórmula de la eficiencia de filtración combinada que presenta el capítulo 5 de la Eurovent REC 4/23. Para facilitar una selección preliminar, la tabla siguiente recoge algunos ejemplos de clases que cumplen la eficiencia de filtración recomendada para cada combinación de categorías ODA/SUP. Hay que subrayar que esta tabla no es exhaustiva y que se recomienda consultar a un proveedor de filtros para lograr una selección óptima.
La filtración no solo tiene por objeto garantizar la calidad del aire interior, sino también proteger los sistemas de climatización. Por ello, la eficiencia del filtro de la primera etapa debería ser como mínimo del 50 % en ePM10. En las aplicaciones con humidificación, el aire que sale de la sección de humidificación debería filtrarse con una eficiencia mínima del 65 % en ePM2,5. Otro parámetro importante que hay que considerar, junto con todas las recomendaciones de selección de filtros para alcanzar la calidad del aire deseada, es el coste del consumo de energía. Desde el punto de vista de la eficiencia energética, conviene elegir modelos de filtro que, en las mismas condiciones de funcionamiento, presenten una pérdida de carga inicial menor, una superficie filtrante mayor y una vida útil más larga que sus equivalentes. Los usuarios finales y los operadores pueden mejorar el ahorro de energía siguiendo las recomendaciones de eficiencia energética que los fabricantes de filtros formulan conforme a la Eurovent REC 4/21-2018.
Según las condiciones que establece la norma EN 16798-3:2017, se recomienda combinar filtros de partículas y filtros de fase gaseosa cuando las condiciones del aire exterior (ODA) no son adecuadas y es necesario alcanzar las condiciones deseadas del aire de impulsión (SUP).
La selección de los filtros de aire según la norma ISO 16890 contribuye a proteger los equipos de proceso, los conductos de ventilación, los accesorios y los productos. En particular, los filtros que se utilizan habitualmente en las aplicaciones de calefacción, ventilación y aire acondicionado de los edificios reducen la concentración de materia particulada, mejoran la calidad del aire interior y protegen considerablemente la salud de las personas.



